DÍA 6: TRIACASTELA-MERCADOIRO

Parece mentira que después de lo que llevan los chicos encima se hayan levantado esta mañana a las seis. Aunque claro, con treinta y cinco kilómetros por medio no se podía salir muy tarde.

Pronto dejamos el asfalto y pisamos campo. Un campo verde y húmedo pero agradable de andar ya que el frío sufrido ayer a primera hora nos había abandonado.

Una paradita para beber y picar algo al lado en una fuente pintoresca del camino, así que foto de rigor al canto.

La verdad es que lo que nos vamos encontrando cada día no deja de sorprendernos y la siguiente foto es una ejemplo de ello.

Otra paradita para picar algo antes de comer, pero mejor no parar mucho que nuestro destino para llenar la panza no anda demasiado lejos.

¡HORA DE COMER!. Un lugar muy majo el que nos toca hoy...bueno, quizás demasiado majo ya que no todos pudieron con los dos platos y el postre.

¡Madre mía, aun quedan doce kilómetros de asfalto, riachuelos, barro, más asfalto...!Vamos, variado y para todos los pies.

¡POR DIOS CUÁNTO QUEDA YA....! Cualquier lugar es bueno para descansar a esta altura de la ruta. Pero ya solo quedan un par de klómetros y amenaza lluvia. Así que hay que ponerse las pilas y llegar.

Hemos llegado y el albergue es bien chulo;-¡chicos, una foto desde fuera!-
Vaya, no hay muchos que se apunten. Mejor dejarlos que descansen y se relajen ya que se han ganado un merecido reposo.