DÍA 4: VILLAFRANCA DEL BIERZO-O CEBREIRO

Hoy tocaba la etapa más atractiva y ,quizás, la más dura ya que teníamos que afrontar la larga subida de O Cebreiro después de 23 kilómetros y tras un día de otros 32. Así que empezamos con un buen desyuno a las siete y cuarto de la mañana.

Asfalto, asfalto y más asfalto. Lo bueno es que circulábamos por el fondo de un valle en plena ebullción primaveral y el día era espléndido.

Otro elemento a tener en cuenta es que no debíamos perder el sentido espiritual del Camino y de cada etapa y para eso estaba Paco; tal y como se puede apreciar en el vídeo de abajo.

Y llegó la hora de comer y recuperar todas las fuerza posibles ya que después tocaba la subida a O Cebreriro y las piernas ya pesaban de lo lindo.

Y comenzamos a subir... bueno, no todos. Algunos se quedaron por cansancio y dolores varios. En mi caso elegí recuperar un poco mis ampollas por la mañana y no perderme la subida.

¡No, más asfalto no!. Menos mal que al poco de iniciar la subida volvíamos a coger senderos típicos de montaña. Aunque no sabría yo decir que era mejor.

¡Ya hemos llegad... no, eso nos es aun!. Alcanzábamos  Laguna de Castilla y aun nos aguardaban los dos últimos kilómetros.

Una paradita antes de coronar el fin de la etapa para contemplar la subida ganada y las maravillosas vista.

¡Ya estamos aquí! Un homenaje a los primero en alcanzar la cima y también a Rosa, la primera de las chicas en llegar con un gran diferencia. Pero la felicitación es para todos los que hemos llegado hasta aquí:¡bravo chavales!.