DÍA 11: MONTE DO GOZO-SANTIAGO DE COMPOSTELA
Y llegó el último de los días de nuestro viaje a Santiago. Un breve treyecto para completar nuestro destino.
Así que nos dirigimos sin más
preámbulos a la ciudad en busca de la plaza de la catedral.
No habíamos calentado aun cuándo, sin darnos cuenta, ya estábamos allí. Claro, después de las caminatas que nos habíamos hecho, cautro kilómetros eran poco menos que un paseo.
Tras sellar, por última vez, nuestra credencial y conseguir nuestro diploma de peregrino, nos dirigimos a tomar nuestro último segundo desayuno.
Ahora toaca repasar el plan del día antes de que estemos todos demasido cansados. Así que pequeño corro alrededor de Paco y a escuchar las indicaciones oportunas.
Hoy no era día de cargar con la mochila, sino de disfutar de la ciudad y de no hacer nada en concreto. Por lo que más de una vez, la que había sido nuestra carga durante diéz días, se encontró totalmente abandonada.
Tiempo es lo que teníamos hoy hasta la salida de nuestro tren; tiempo y cansancio. Por lo que cualquier momento o lugar era bueno para reposar.
A eso de las seis de la tarde tocaba la visita obligada a la cartedral. Antes de entrar era necesario hacer la foto de recuerdo.
Pasar delante de un gaitero en galicia y no pararse a escuchar resultaría un tanto absurdo. Nosotros somo personas sensatas y nos hemos detenido un instante, tal y como muestra el siguiente vídeo.
Tras la visita a la catedral, volvimos a tomarnos otro rato de descanso antes de dirigirnos a la estación del tren. Allí, al pie de una de las entradas al templo compostelano, nos podeís encontrar de relax; ¿nos veis?
Hora de irse y dejar ya Santigo atrás: con ilusión, pena, agotamiento, júbilo... difícil de expresar nuestro sentimiento.
Tras nuestra última cena, llegamos a la estación. Poco tardamos en desplomarnos y quedarnos a la espera de la salida de nuestro tren; tren que nos devolverá a casa
y dejará atrás esta fantástica experencia.
¡ADIOS SANTIAGO, HASTA PRONTO!












